Si tu documento debe apostillarse, la regla es clara: primero la apostilla y después la traducción.
Por qué ese orden
La apostilla forma parte del documento público. Si tradujeras antes de apostillar, tendrías que volver a traducir para incluir la apostilla (que contiene datos y sellos) y perderías tiempo y dinero.
Pasos
- Obtén el documento original o una copia certificada.
- Solicita la apostilla en el país de emisión, ante la autoridad competente.
- Escanea el documento con la apostilla, por las dos caras.
- Encarga la traducción jurada del conjunto.
- Presenta original apostillado y traducción ante el organismo.
¿Y si mi país no es firmante del Convenio?
Entonces suele requerirse legalización por vía diplomática. Consulta con el consulado de destino.
Lee más en nuestra guía sobre la apostilla de La Haya.
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