1. Enviar el documento incompleto
Falta el reverso, una hoja o la apostilla. El traductor debe traducir todo lo que aparece en el documento.
2. Enviar imágenes de baja calidad
Fotos borrosas, con sombras o recortadas dificultan la lectura y retrasan el trabajo.
3. Traducir antes de apostillar
Como la apostilla también se traduce, hacerlo al revés obliga a repetir el trabajo.
4. No comprobar los requisitos del organismo
Cada organismo exige documentos, formatos y antigüedades distintos. Confírmalo antes de encargar.
5. Dejarlo para el último día
Los plazos incluyen presupuesto, pago, traducción y envío. Pide con margen o indica claramente tu fecha límite.
6. Discrepancias en nombres
Si tu nombre se escribe de forma distinta en varios documentos, avísanos para reflejarlo o unificarlo según lo que el organismo acepte.
7. Elegir solo por precio
Comprueba que quien firma es realmente un traductor jurado. Consulta cómo comprobarlo.
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