Una traducción normal (o profesional) sirve para entender un texto: un manual, una web, un contrato que solo vas a leer. Una traducción jurada sirve para que un documento tenga efectos oficiales ante una administración, un juzgado o una universidad.
Quién las realiza
Cualquier traductor profesional puede hacer una traducción normal. La traducción jurada, en cambio, solo puede firmarla un traductor-intérprete jurado nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Es él quien certifica que el texto es fiel al original.
Qué incluye cada una
- Traducción normal: el texto traducido, normalmente en formato editable.
- Traducción jurada: el texto traducido, la firma y el sello del traductor jurado, la fórmula de certificación y una copia del documento original.
Cuándo necesitas cada una
Necesitarás traducción jurada cuando un organismo oficial te pida traducir un documento público: certificado de nacimiento, antecedentes penales, títulos, sentencias, escrituras. Bastará una traducción normal para textos informativos, comerciales o internos.
¿Cuál es más cara?
La jurada suele costar algo más por su valor legal y por el nombramiento oficial de quien la firma. Aun así, los certificados cortos tienen precios muy accesibles: en nuestro caso, desde 35 € + IVA.
Si dudas de cuál necesitas, pregunta al organismo receptor o envíanos el documento; te lo aclaramos sin compromiso.
¿Tienes un documento que traducir? Pide presupuesto gratuito y te respondemos en menos de una hora.