El certificado de antecedentes penales es uno de los documentos que más se traduce para nacionalidad, residencia y trabajo. Se presenta con apostilla o legalización y con traducción jurada si no está en castellano. Su principal riesgo es la fecha de emisión.
Qué hay que presentar
Lo habitual es presentar el certificado original del país de origen (o de los países donde has residido), con su apostilla o legalización, y su traducción jurada. Algunos países emiten el certificado en formato electrónico: confirma que el organismo lo acepta y que incluye el código de verificación.
La fecha cuenta
Estos certificados caducan en la práctica: los organismos suelen exigirlos recientes y marcan un plazo máximo desde su emisión, a menudo de pocos meses. Planifica los trámites en este orden: obtener el certificado, apostillarlo, traducirlo y presentarlo antes de que pase el plazo. Pide siempre la traducción con fecha de entrega asegurada.
Cómo se traduce
El traductor jurado traduce todo el contenido: datos personales, texto del certificado, sellos, firmas y la apostilla. Revisa antes que el nombre y los apellidos coinciden con tu pasaporte; si el original usa otro alfabeto, indica la transcripción oficial que quieres utilizar.
Si tu certificado está en un idioma poco habitual
Busca traductores habilitados para ese idioma en el directorio. Si hay pocos en tu ciudad, no importa: la traducción jurada se realiza con documentos escaneados y es válida con independencia de dónde esté el traductor.