Sobre traducción y la importancia del contexto

Las malas traducciones existen.  Ya sea porque el texto lo ha traducido un traductor automático, porque el traductor se haya equivocado o bien porque lo haya traducido una persona que no se dedique profesionalmente a traducir, lo cierto es que encontrar una mala traducción es más frecuente de lo que desearíamos.

¿Qué es una mala traducción?

Muchos podéis decir que juzgar como buena o mala una traducción es una cuestión subjetiva y, en cierto modo, estaríais en lo cierto. Sin embargo consideramos que una traducción o una interpretación es mala cuando al leerla o escucharla hay algo que no comprendemos o algo que no tiene sentido en ese contexto.

Normalmente los traductores solemos traducir hacia nuestra lengua materna, por lo que siempre se intenta que el texto traducido suene lo más natural posible. Se traducen ideas y no palabras. Por ese motivo es tan importante la labor de revisión de la traducción, ya sea por parte del mismo traductor o de un compañero de profesión. En esta última fase de traducción lo que se pretende, además de corregir los posibles errores, es conseguir que el texto suene natural y fluido y no se note que es una traducción.

Para los traductores e intérpretes el contexto siempre juega un papel fundamental. Elegir un término u otro dependerá del contexto pero también del propio traductor y de su experiencia en el sector. Eso no significa que un traductor, por elegir una expresión diferente a otro, haga mal su trabajo, sino que hay tantas traducciones como traductores, es decir, cada texto traducido es único e irrepetible. Quienes nos dedicamos al sector de la traducción sabemos que un mismo término puede traducirse de mil formas diferentes según el contexto, el tipo de texto y el público al que va dirigido. No se utiliza el mismo lenguaje ni la misma terminología en un artículo de un periódico, dirigido al público en general, que en una revista científica especializada, que únicamente leerán profesionales del campo en cuestión.

traducción de diferentes tipos de textos

Pondremos un ejemplo práctico: survive significa sobrevivir y también perdurar. Según el contexto utilizaremos una u otra, o quizá un sinónimo que transmita la misma idea y que ayude a que el texto suene lo más natural posible.

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